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¿Qué es esto?

Bienvenidos al Yasnablog. El Yasnablog es un blog de experimentación y publicación digital que armamos porque siempre estamos escribiendo, dibujando, comiendo y bailando. Acá queremos compartir parte de lo que vayamos produciendo. Sabemos que vamos a crecer juntas, sin juzgarnos, mirándonos y volviendo a leernos, para así llevar registro de nuestra producción. Este es nuestro feminismo.

¿Qué es Yasna? Es difícil definirlo. En principio y actualmente somos tres personas – a veces más y no siempre somos las mismas tres-  que entre la amistad y el trabajo libre, nos reunimos para desarrollar proyectos/obras, de manera colectiva y aleatoria. No todas las cosas que hacemos quedan registradas en un producto, por ejemplo, el “Club de sopas” para el invierno o el “Martes Yasna” para la época estival.

Actualmente tenemos dos publicaciones:

Revista Yasna, ¿Bailemos?. Una revista que en el año 2013 reunió a varias exponentes del arte y la ilustración, para hablar y representar el tema que sería el concepto de esta primera edición: bailar. Participaron Danae Tapia, Pilar Quinteros, Melina Rapimán, Sol Díaz, Camila González, Marcela Trujillo, Valentina Carreño, Paulina Mellado, Cristóbal Barría, Constanza Prado, Valeria Hernández, Vanesa Magaña y Javiera Méndez.

Mención especial a las desaparecidas coristas de Fakuta, las Laura Palmers, que se vistieron de gala y nos enseñaron paso a  la coreografía de “Al vuelo”, para el foto reportaje (Felicia, Anita y Danae) .

La portada, retrato de Yasna Provoste es de la ilustradora Edith Isabel.

En junio del 2016 publicamos Vida de Hogar, un librito inclasificable escrito por Naomi Orellana e ilustrado por Constanza Figueroa, que editamos en conjunto con el diseñador porteño Felipe Román.

“Naomi Orellana construye un conjunto de textos híbridos, sin género conocido que trabajan en liberar experiencias que, sin la melancolía de clasificación, circulan de manera anárquica entre el poema, la carta de amor, el what’s on your mind del mundo cibernético, la crónica urbana, la agenda de notas, la amenaza pública y el manifiesto desobediente. Entremedio del drama del tiempo heterosexual y sus dominios, se da el tiempo de escribir para situar los conflictos que transcurren dentro y fuera del espacio que por excelencia ha situado a las mujeres en su promesa: el hogar. El hogar como espacio de encierro, pero también como lugar de emancipación a través de la escritura y su posibilidad de rebeldía.” Comenta Jorge Díaz, en el postfacio.

portada

Para saber más de esta publicación, revisa Vida de hogar: Confesiones de una dueña de casa precariamente ilustrada. 

 

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